La tribuna revolucionaria : la constitución de 1812 en ambos hemisferios / Manuel Chust
Series: Serie Historia moderna (Sílex (Firm : Madrid, Spain))Publisher: Madrid : Sílex, 2014Description: 301 páginas : tablasContent type:- texto
- No mediado
- Volumen
- 978-84-7737-578-4
- 342.46029 C563t 21
| Item type | Current library | Collection | Call number | Status | Notes | Date due | Barcode | |
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Libros Impresos
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Central Circulación | Proyecto | 342.46029 C563t (Browse shelf(Opens below)) | Checked out | Proyecto UPLA | 28/12/2026 | 2025-0320 |
Incluye bibliografía
Cap. I. La gestación de la cuestión americana: guerra, juntas y regencia, 1808-1810 - Cap. II. La cuestión nacional americana - Cap. III. La cuestión anticolonial - Cap. IV. La cuestión constitucional - Cap. V. La cuestión munnicipal - Cap. VI. La cuestión federal - Cap. VII. La cuestión liberal-colonial, 1812 versus 1837
En una época marcada por la pólvora y el pedernal, la bayoneta y el sable, los asedios y las carencias alimentarias, surgió la Tribuna revolucionaria. El poder de las palabras, la pluma y los periódicos, los discursos y los decretos revolucionarios irrumpieron en el fragor de la contienda. Primero en la Isla de León y después en Cádiz. Las Cortes que se reunieron a partir del 24 de septiembre de 1810 fueron muy diferentes a las conocidas hasta entonces. Especialmente porque dieron representación política a los territorios americanos y filipinos, hasta entonces colonias del rey. Los diputados americanos en esas Cortes no fueron unos “aventureros”, sino que les impulsó algo especial, una ilusión capaz de transformar el Antiguo Régimen. Fue por ello que tanto los decretos gaditanos como la Constitución de 1812 se aplicaron tanto en España como en América, planteando un Estado-nación transoceánico, es decir, una Commonwealth.
Esta vía parlamentaria y constitucional del liberalismo gaditano tuvo un fiero oponenteen la Corona. Fernando VII se opuso radicalmente porque suponía perder las rentas indianas, al integrar en calidad de provincias sus otras colonias americanas. Así, la vía política del constitucionalismo doceañista no fue un fracaso, fue una derrota. La Tribuna revolucionaría sucumbió al poder de la bayoneta en 1814. Tras 200 años, conviene seguir recordándolo ya que su legado lo seguimos disfrutando hoy.
